Os pongo otra historieta de esas que circulan por correo electrónico:
Me registré en un hotel durante un viaje de trabajo y al sentirme un poco solo y con una sensación de libertad que nunca había sentido, decidí llamar a una de esas “empresas de acompañantes”, de esas que reparten información a la salida de los aeropuertos en algunos lugares.
Entre los papeles que tenía, encontré a una que se llamaba “Verónica” y después de analizar con cuidado la fotografía, me decidí a llamarla. Levanté ... (ver texto completo)
Me registré en un hotel durante un viaje de trabajo y al sentirme un poco solo y con una sensación de libertad que nunca había sentido, decidí llamar a una de esas “empresas de acompañantes”, de esas que reparten información a la salida de los aeropuertos en algunos lugares.
Entre los papeles que tenía, encontré a una que se llamaba “Verónica” y después de analizar con cuidado la fotografía, me decidí a llamarla. Levanté ... (ver texto completo)