Un negro se pierde en el desierto y se está muriendo de sed. En esos momentos encuentra una lámpara, la toma entre sus manos y acordándose del cuento de Aladino, la frota. Se produce una explosión y surge del artefacto un enorme genio.
- Amo, soy el famoso «Genio de la Lámpara». Te concederé tres deseos.
- ¡Quiero
agua, mucho agua, quiero ver brotar agua!
- ¿Y qué más?
- No aguanto este sol. Quiero estar en un lugar fresco. - ¿Y qué más?
- Tengo un deseo oculto: te pido que me hagas blanco para
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