Según la tradición, la Virgen se apareció a Satiago Apóstol en Zaragoza, sobre una columna.Ésta columna o pilar se ha convertido en el signo de la presencia de María. Desde el siglo IX, el culto y la devoción son notables en el santuario del Pilar, en Zaragoza, a orillas del Ebro. Clemente XII concedió para España la misa y el oficio de la Virgen del Pilar. Pío VII elevó la categoría litúrgica de la fiesta. Finalmente, Pío XII concedió a las naciones de América Latina el poder celebrar la misa y ... (ver texto completo)