Esta
fachada occidental es considerada una obra maestra del barroco leonés, levantada entre finales del siglo XVII y principios del XVIII por los arquitectos Francisco y Manuel de la Lastra Alvear. Estructura de
Retablo Pétreo: La fachada central está diseñada meticulosamente como si fuera un
monumental retablo de
iglesia tallado en
piedra. Está llena de
hornacinas,
columnas decoradas y un sinfín de relieves escultóricos que narran escenas evangélicas. El
Rosetón Central: Justo sobre las
esculturas de la
portada se observa el gran óculo o rosetón circular, que aporta luz al interior del templo. Los Arbotantes: A los lados del cuerpo central se aprecian unos llamativos arbotantes y puentecillos de piedra curvados que conectan orgánicamente la estructura del hastial con las dos grandes
torres laterales. Las Dos Torres: Aunque en la imagen están cortadas por el encuadre, flanquean esta entrada. Como curiosidad que podrás ver desde la
plaza, ambas torres son de tonalidades de piedra diferentes debido a que la de la izquierda (
Torre Vieja) sufrió daños por el terremoto de Lisboa en 1775 y su reconstrucción se retrasó notablemente.