Grandes
ventanales modernistas: Las aperturas cuentan con tracerías de
piedra de inspiración neogótica y perfiles lobulados, típicos del diseño de Gaudí.
Vidrieras emplomadas: Los cristales tamizan la luz natural para crear una atmósfera solemne y artística propia del
monumento. Gradas de granito: Pequeños escalones de piedra comunican el suelo de madera con la base de los accesos a las
ventanas.
Arcos rebajados: Las arcadas de sillería de granito enmarcan los pasillos y delimitan las diferentes salas del recorrido. El
edificio funciona actualmente como el
Museo de los
Caminos, donde se exponen piezas de
arte sacro vinculadas a la diócesis y al
Camino de Santiago.