Aunque me tengo por "muy hombre", si eso ocurriera, aflorarían a mis hojos abundantes lágrimas de emoción y gratitud, y creería que flotaba en la ensoñación y fantasía.
Querida Marilín: Si algún día, desapareciera, te ruego asistas en mi nombre a tan memorable acontecimiento. ¿Me das tu palabra, de Embajadora?.