Amiguita mía, cerca de 60 años ¡. Los ratos que pasamos tu, tu hermana, El Carballo y yo en el huerto, buscando el tesoro escondido ¡.
Un día yo tenía que ir a Oceo a buscar dos vacas. Estuvimos jugando hasta las 5h. y luego yo me fui con El Carballo con las suyas para la Debesona. No te imaginas cómo se cimbreaba, en manos de mi madre (y sobre mis espaldas) una vara verde, que tenía preparada, cuando me encontré con ella por la noche.
Abrazos a todos los B.
¡Vamos a ver! Tampoco hay que exagerar tanto, déjalo en cerca de cincuenta.
Sí, yo también recuerdo con mucho cariño -será por esa nostalgia que dan los años- aquellos ratos en el huertín. Teníamos un cajón enorme, en el que habían transportado la
cruz de la sepultura de mi abuelo, y en él colocábamos cosas. Después llegaba LLamica, que enfadada por no dejarla participar por pequeña, nos lo tiraba todo ¿recordáis?
¡La educación de entonces! Pero... estarás conmigo en que aquella tunda no te obligó
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