El deseo sexual exagerado de los habitantes masculinos de
la robla queda impregnado en todas sus bonitas
calles, al igual que las sustancias estupefacientes de todo tipo que tambien circulan por ésta.
Por lo demás, La Robla es un gran
pueblo, con sus pequeños defectos pero como todos los
pueblos. Entiéndanlo como critica constructiva inteligente.
Saludos.