En esta época estival que comienza ya, empezamos refrescando el verano con una pequeña anécdota de este humilde santo patrono de la juventud.
Se encontraba el joven Luis Gonzaga jugando al frontón. En medio de aquel esparcimiento un compañero le pregunta: " ¿Qué harías si supieras que el Señor te llama para el juicio final?" No respondió el santo que se iría a la capilla a rezar o a confesarse, sino: "Seguiría jugando". Porque él estaba alerta y no necesitaba encontrarse constantemente en oración ... (ver texto completo)
Se encontraba el joven Luis Gonzaga jugando al frontón. En medio de aquel esparcimiento un compañero le pregunta: " ¿Qué harías si supieras que el Señor te llama para el juicio final?" No respondió el santo que se iría a la capilla a rezar o a confesarse, sino: "Seguiría jugando". Porque él estaba alerta y no necesitaba encontrarse constantemente en oración ... (ver texto completo)