Ahora voy a pasar la palabra a un gran
amigo mío, ya fallecido. Que vino a
Tardajos para decidir sobre su antiguo seminario y ver que solución le encontraban al gran
edificio y a ver cómo lo reciclaban.
Y vio que no había marquesina para esperar al autobús, y escribió varias cartas...
pero ahora os dejo con él, que una vez construida esta marquesina, volvió a escribir dando gracias por ello.
Espero que os resulte interesante, porque Timoteo Marquina era una gran persona, además de un buen
... (ver texto completo)