Todavía me acuerdo cuando llegué aquí, que me ponía a hacer mermeladas con las ciruelas amarillas, de escaso valor culinario. Y resulta que ahora tengo unas claudias despampanantes y rojillas compradas en Covarrubias, buenísimas. Esas son de Rabé, pero un amigo nos regaló un ciruelo riojano, y resulta que tiene la misma tonalidad. ¡Ya tenemos ciruelo claudio rojillo!, también en Tardajos. Y cerezas, manzanas y nectarinas- un árbol que nació por si mismo sin que nadie lo sembrase, más allá de arrojar ... (ver texto completo)