TARDAJOS: RAZONES PARA NO QUEDARNOS EN LA FILOSOFÍA ARISTOTÉLICA...

RAZONES PARA NO QUEDARNOS EN LA FILOSOFÍA ARISTOTÉLICA
Durante mis estudios en Madrid de mi bachiller superior tuve ocasión de aprobar filosofía y con buena nota. Ya casi se me había olvidado de ella pues no continué estudios superiores, y todo lo que he estado estudiando ha sido ya sobre la práctica de los ideales aprendidos de la filosofía y de la vida. He estado dedicada a mi familia, a ayudar a mis hijos en sus estudios, y estudiando por mi cuenta lo que me interesaba conocer y no sabía, y consideraba útil para mi y para los demás.
Y escribiendo mi obra poética, a veces teatral, incluso; mis artículos periodísticos y realizando mis propias fotos para muchos pueblos. Cuando vino la crisis y esto ya parecía que iba a terminarse, realicé mis trabajos de exposición pero con el acicate que además de exponerlos pudieran ser críticos y por tanto pudieran cambiarse situaciones por este diálogo mío gráfico y expositivo. Es mucha la experiencia acumulada desde que acabé mi bachiller, y no he parado de realizarme, sobre todo para mi misma y ser feliz.
Soy también juez, ahora en funciones, y he realizado mucha práctica administrativa también por cuestiones de guión y por que se necesitaba mucho esa labor cuando aquí todo era un auténtico caos. No hay que olvidarse del dicho popular “En río revuelto, ganancia de pescadores” Sólo con orden y con decisión se puede poner luz en estos asuntos nuestros. Así que no me puedo sentir mejor habiendo realizado tan buenas prácticas en vez de hundirme en una depresión por falta de trabajo y de actividad. Tardajos y yo nos hemos ayudado mutuamente y durante muchos años. Desde que llegué y pude tener en brazos a mis dos hijos, sanos y con mucha vida.
Y después de todo eso, me dicen en el Inem que eso que he estado haciendo no es oficial y que ocupo el último escalafón de prioridad de empleo, lo que quiere decir que no trabajaré nunca. Pues señores, a lo mejor eso es lo mejor que le podría haber pasado a Tardajos. Y es que yo sea libre, sin ataduras de ningún tipo y con tiempo para poderme expresar libremente y decir lo que pienso y su porqué. No dependo de nadie. Y quien sabe si a lo mejor pueda ser útil para ayudar a un pueblo a salir por fin de las tinieblas; que estamos en el siglo XXI, no en plena Edad Media, y es hora ya que nos pongamos al nivel que nos corresponde por ley y derecho de una santa vez.

En Italia conocí de primera mano en Santa María A Monte un librepensador y revolucionario para su época. Galileo Galilei y me sentí impresionada al volver a releer acerca de su pensamiento y de la vida que le tocó vivir en una época todavía aristotélica y con una religión dominadora de todos sus súbditos. Y Galileo Galilei acabó sus días renegando de su conocimiento para no ser quemado en la hoguera, porque él era listo y pensaba que morir de esa manera le restaba la posibilidad de seguir viviendo. Y una cosa era que lo dijera públicamente, y otra muy distinta que él lo aceptara en su interior. Porque.él era un auténtico filósofo y sabía del poder de su mente que nunca puede ser dominada si uno no quiere. “Diré lo que queráis escuchar pero haré mi propia voluntad” y murió más pronto de lo que hubiera podido vivir si no hubiese tenido ese cautiverio. Pero siguió escribiendo su ciencia en un doblez que les hizo a los que así le intentaron esclavizar y deshumanizar. Y gracias a él, hoy tenemos una ciencia y unas expectativas sociales muy distintas de aquella época, gracias a ese pisano por excelencia.
En Galileo Galilei se han basado otros y otros en aquellos con el método de la crítica y la no aceptación de las teorías existentes. Y así se ha llegado al progreso actual. Y si queremos progresar debemos revisar lo que no se adecue ni a nuestras ideas ni a la razón que tengamos que defender. Somos autónomos, no dependientes.
Todo eso en otros sitios porque en Tardajos siempre hemos estado supeditados a esa pirámide social. El jefe, que muchas veces no estaba en Tardajos, mandaba e incluso pueblo y gobernantes obedecían.
Si eso ha funcionado así, el pueblo no es responsable de los desaguisados políticos y técnicos que han venido realizándose aquí. Por la sencilla razón que nunca hemos sido mayores de edad pues no se nos consintió hacer nada a nosotros.
A veces, las malas condiciones pueden ser un punto a favor porque cuando hay dos signos negativos al final el resultado es positivo. Y así creo que es.
Lo he vivido en otra experiencia anterior. No saber leer es malo. Pero si lo que vas a leer es peor, te va a quitar las esperanzas o te va a decir que no hay ni siquiera lectura, entonces es un punto a tu favor. Eso le pasó a mi abuela que no sabía leer ni escribir. Pudo tener esperanza por ello pues un genial cura le escribió y le leyó las cartas que nunca existieron y puso en ella fe en su vida. Es la aplicación de las matemáticas a la vida práctica. Menos por menos igual a mas.
Y eso es lo que ha pasado en Tardajos. Como nunca tuvimos el mando, la responsabilidad es para quienes se lo adjudicaron e hicieron las cosas mal. Menos por menos igual a mas.
Con respecto al riego, ya Bertolt Brecht lo ponía en boca de Galileo Galilei en la obra teatral “Vida de Galileo” y dice así el escrito:
“Pero si no se movilizan y se ponen a pensar, ni los más hermosos sistemas de riego les servirán de nada. ¡Diablos! Yo veo la divina paciencia de esas gentes, pero ¿Dónde está su divina cólera?”
También hay otra cita en este mismo libro en que Galileo Galilei se expresa de esta forma:” A veces pienso que me dejaría encerrar en una mazmorra para siempre a diez brazas bajo suelo, en la que no penetrase la luz, si a cambio pudiera saber qué es eso: la luz. Y lo peor es que lo sé, tengo que decírselo a otros. Como un amante, como un borracho, como un traidor. Es un verdadero vicio que lleva a la desgracia. ¿Cuánto tiempo podré seguir gritando a las paredes? Esa es la pregunta.
Y otra: “Quien no conoce la verdad es un zoquete, pero quien la conoce y la llama mentira es un criminal”.
A eso me ha conducido a mi el hermanamiento, a interesarme por un personaje de gran calado en la historia de la humanidad como es Galileo Galilei que cambió el rumbo de la historia diciendo que la tierra se movía y rotaba alrededor del sol y no al contrario como tuvo que contradecirse y renegar para no morir quemado. Y aún así acabó exiliado y encarcelado de por vida.
¿No os parece una gran casualidad que yo fuese allí recitando “Hágase la Luz”. Yo no lo acierto a comprender del todo pero ¿eso es solo azar? No lo sé.