No tengo la titulación que se exige para tener un empleo en un medio de comunicación pero sí un DEBER con los ciudadanos y conmigo misma. A veces lo que ves y lo que has vivido te produce tal contaminación que debes, por encima de todo, hablar y contar. Parece mentira que tenga que ser yo una excepción. Estamos en el siglo XX y ya en el siglo de las Luces, en algunos países, empezaron a ser mayores, autónomos y a exponer públicamente lo que no aceptaban y por tanto tenían y estaban obligados a criticar. Y aquí, como si estuviésemos en plena edad Media en que los caciques han hecho y deshecho todo el pueblo y nadie dice nada. Y todos y muchos lo sabían y lo ocultaban. Me duele este pueblo porque no merece la gente rastrera que lo ha conducido a la ruina más absoluta. Todo lo que tiene no son más que deudas. Y no lo merece.
He tenido la ocasión de ver y releer sus libros judiciales y no les faltaba nada, solo reparación. Ha sido como un estudio para mi y una escuela. Hay que leer en el pasado si se quiere progresar en el futuro.
La vida me ha puesto a comparar unos pueblos y otros desde que tengo uso de razón y a caminar por sus caminos. En uno de la provincia que procedo no hubo nunca, al menos para mis antepasados, firmas, ni de secretario, ni de juez, ni anotaciones marginales, ni nada. Y sus hijos, emigraron y después volvieron, y fueron masacrados primero por su País y luego por otros que los convirtieron en cenizas y tuvieron que volver tan solo en espíritu y en recuerdo a su hogar, del que nunca faltaron desde entonces. Esto es muy duro de asumir pero ha conformado mi carácter de lucha contra la maldad, la injusticia y la ignorancia.
Y aquí, los libros del juzgado están muy completos, con todas las firmas reglamentarias, con todas las anotaciones marginales que denotan que ha tenido que ser un gran pueblo, y ahora es el hazmerreír de la provincia de Burgos porque todo el que quiere sacar algo viene aquí y lo consigue.
Y lo harán, pero se sabrá; como lo han hecho y me he visto obligada a contar por cuestión de salud, honor y deber. Y si alguien pensaba que como estamos en crisis no hay sitio en los medios para exponer tanto se equivocaron de medio a medio. Existen foros ciudadanos y webs como yo he descubierto por la necesidad de contar lo que no me parece bien que ocurra. Y uno de ellos, es wwwsuciudad. com, que es para todos los pueblos de España y que en todos y cada uno de ellos hay una comunicación común. No sabía como funcionaba pero lo he averiguado por la necesidad de contactar con mis pueblos de origen, Ciruelos del Pinar, Maranchón y Luzón, donde aprendí a leer, escribir y a tener valores. Son pueblos, al igual que Burgos, del Camino del Cid Campeador. Y arrasaron y quemaron sus montes pero lo que yo aprendí allí está intacto y creía que aquí también sucedía lo mismo y he visto que no. Que aquí lo que le suceda al pueblo que los vio nacer no tiene ninguna importancia, y no les preocupa lo más mínimo; y cuando una persona es consecuente consigo misma y con los demás tratan de arrinconarla. Pero a mi me ha podido más la dignidad y el deber que cualquier otra cuestión.
He tenido la ocasión de ver y releer sus libros judiciales y no les faltaba nada, solo reparación. Ha sido como un estudio para mi y una escuela. Hay que leer en el pasado si se quiere progresar en el futuro.
La vida me ha puesto a comparar unos pueblos y otros desde que tengo uso de razón y a caminar por sus caminos. En uno de la provincia que procedo no hubo nunca, al menos para mis antepasados, firmas, ni de secretario, ni de juez, ni anotaciones marginales, ni nada. Y sus hijos, emigraron y después volvieron, y fueron masacrados primero por su País y luego por otros que los convirtieron en cenizas y tuvieron que volver tan solo en espíritu y en recuerdo a su hogar, del que nunca faltaron desde entonces. Esto es muy duro de asumir pero ha conformado mi carácter de lucha contra la maldad, la injusticia y la ignorancia.
Y aquí, los libros del juzgado están muy completos, con todas las firmas reglamentarias, con todas las anotaciones marginales que denotan que ha tenido que ser un gran pueblo, y ahora es el hazmerreír de la provincia de Burgos porque todo el que quiere sacar algo viene aquí y lo consigue.
Y lo harán, pero se sabrá; como lo han hecho y me he visto obligada a contar por cuestión de salud, honor y deber. Y si alguien pensaba que como estamos en crisis no hay sitio en los medios para exponer tanto se equivocaron de medio a medio. Existen foros ciudadanos y webs como yo he descubierto por la necesidad de contar lo que no me parece bien que ocurra. Y uno de ellos, es wwwsuciudad. com, que es para todos los pueblos de España y que en todos y cada uno de ellos hay una comunicación común. No sabía como funcionaba pero lo he averiguado por la necesidad de contactar con mis pueblos de origen, Ciruelos del Pinar, Maranchón y Luzón, donde aprendí a leer, escribir y a tener valores. Son pueblos, al igual que Burgos, del Camino del Cid Campeador. Y arrasaron y quemaron sus montes pero lo que yo aprendí allí está intacto y creía que aquí también sucedía lo mismo y he visto que no. Que aquí lo que le suceda al pueblo que los vio nacer no tiene ninguna importancia, y no les preocupa lo más mínimo; y cuando una persona es consecuente consigo misma y con los demás tratan de arrinconarla. Pero a mi me ha podido más la dignidad y el deber que cualquier otra cuestión.