Para mi fue también una nueva experiencia votar en mis condiciones, y os voy a decir que los accesos para personas así están fatal, fatal. Cuando me iba acercando lo iba viendo negro, pero gracias a que mi marido condujo por el patio sin asfaltar, por esa zona que tampoco se puede llamar ajardinada, pudimos rebasar el umbral de la clase donde se produjeron las votaciones. Nunca me había fijado porque siempre fui por mi propio pie. No solemos ponernos en el lugar de los demás salvo si nos pasa a nosotros. ... (ver texto completo)