Silencio
Ya no maduran los campos
no hay brazos que los labren,
ni ovejas en los barbechos
ni perro, ni pastor que las guarden.
Ya no hay parvas en las eras
ni yuntas que las machaquen,
ni viejos dando consejo, ... (ver texto completo)
Ya no maduran los campos
no hay brazos que los labren,
ni ovejas en los barbechos
ni perro, ni pastor que las guarden.
Ya no hay parvas en las eras
ni yuntas que las machaquen,
ni viejos dando consejo, ... (ver texto completo)