Todavía tenemos hasta que agradecer el poder comprar el pan que más nos gusta o que queda. Hoy, resulta que no había ya ni panete, ni pan integral cuando fui, y le dije a la panadera de turno, "si no hay pan, buenas son tortas". Torta de aceite cuando no hay pan normal... Es un lujo, de verdad, sabiendo como he sabido cómo era Tardajos hace 75 años. Y sabiendo, cómo cuando llegó la guerra, mi familia perdió sus casas en ella debido a que compraba el pan que era carísimo, y la panadería que se lo ... (ver texto completo)