Albura de María
Eres María, mi preciado nombre
Que acepta del Señor, ya consumada,
La concepción, aun siendo inmaculada,
Del niño Dios, y santo niño hombre.
Es gran misterio que al humano asombre,
Y parezca a la gente una charada;
En el Cielo ser del Señor premiada,
Y en siglos, la mujer de más renombre.
Como alegra la nieve blanca y pura, ... (ver texto completo)
Eres María, mi preciado nombre
Que acepta del Señor, ya consumada,
La concepción, aun siendo inmaculada,
Del niño Dios, y santo niño hombre.
Es gran misterio que al humano asombre,
Y parezca a la gente una charada;
En el Cielo ser del Señor premiada,
Y en siglos, la mujer de más renombre.
Como alegra la nieve blanca y pura, ... (ver texto completo)
Buenos días Marcelino, un rato ante de salir