No todo es alegría, que en su día perdieron los pinares, mis pinares de infancia. Y resulta con lo poco que les quedó, arreglaron todo el pavimento de las calles, al igual que en mi pueblo, que menudas calles y plazas han dejado. Se perdieron 11 vidas en aquel trágico suceso. A los familiares les han pagado mucho tras un juicio en el que tenían que culpar solo a los socialistas. Los pueblos afectados, que creían que les iban a ayudar a algo, tras la quema, en la que los campos han salido victoriosos ... (ver texto completo)