Recuerdas aquel sol de mediatarde, teñido del naranja mas perfecto que podíamos haber deseado jamas?, quizá ya no, pero yo aun si.
Y ayer, solitario en mi bosque de memoria, con el viento de mi susurro danzando sobre mis cabellos, llevándose tu nombre lejos, allá lejos. Ayer, lo he visto de nuevo, aquel sol naranja y casi mágico, con la tibieza justa para alegrar el corazón aun en días de
tormenta.
Y tu no estabas, no al menos en alma, si en cuerpo. Y te mire, me sonreíste y no dijiste mas, y
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