SUEÑOS.
“Las
campanas siempre cuentan historias. Pero para poder entenderlas hay que poner mucha atención, como pasa con las fábulas. Me encantaba escuchar las campanas de la
iglesia de
San Quirce; mi memoria me devuelve aquel sonido fuerte, musical y serio, con el que, además de atención, infundían respeto y alegraban los corazones, y con esto me conformo ahora. Cuando las campanas se rompen, cuando se agrietan, dejan de sonar, también cuando no se usan, aunque estén, y sean sustituidas por otros
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