La violeta es una planta que necesita bastante agua, por lo que durante los meses más cálidos hay que regarla dos o tres veces a la semana para mantener el sustrato húmedo. En invierno hay que espaciar los riegos por el peligro de heladas. Además, es imprescindible que la tierra tenga un buen drenaje. En la medida de lo posible, conviene evitar el uso directo del agua del grifo, ya que el cloro es dañino para ella. Tampoco es recomendable regarla de noche, puesto que si la temperatura es baja se ... (ver texto completo)
La violeta es una planta que necesita bastante agua, por lo que se debe regar dos o tres veces a la semana para mantener el sustrato húmedo