Acacias y el viejo moral escoltan a la iglesia románica del pueblo.
Llegamos al pueblo por la carretera desde Llano de Bureba.
El adobe (material de construcción) poco noble nos recibe.
Barrio de El Castillo; dejamos la casa del cura y de los maestros a nuestra espalda para dirigirnos hasta la ermita.
De pequeños siempre subíamos a Poza acompañados de los padres a comprar.
En el libro de Jazmias de la iglesia de Hermosilla dice que este Moral fué plantado el 20 de febrero de 1845 por Mario de Remolino. ¿Conoceís en el pueblo, árboles de más de cien años? ¿Dónde?
No, ninguno.
En el libro de Jazmias de la iglesia de Hermosilla dice que este Moral fué plantado el 20 de febrero de 1845 por Mario de Remolino. ¿Conoceís en el pueblo, árboles de más de cien años? ¿Dónde?
¿Se puede pescar aquí?
Preciosa estampa primaveral.
Planicies con escaso o nulo arbolado.

Esta fue una de las consecuencias más negativas de la Concentración Parcelaria: al confeccionar las parcelas, las excavadoras se encargaron de tirar a tierra gran cantidad de olmos, nogales, manzanos, encinas, etc. para hacer posible esas parcelas.
¡Qué bonita estampa!
Estamos en plena primavera.

Las plantas dan testimonio de ello.
Entre pinos devorados por la procesionaria se ve a lo lejos el caserío de Poza de la Sal.
El caserío de Poza de la Sal bajo el páramo.
La gran Mesa de Oña delante de Vds.
La huella de los incívicos llega hasta la caseta del antiguo campo de tiro.