Aún con pocas ramas todavía puedo florecer y traer guindas.
Yo seguiré cogiendo peras o manzanas de la mano de mi dueño.
¿Dónde están los cangrejos autóctonos que tantas tardes pescábamos de niños con caña, retal o a mano?
Nunca pasará de moda a pesar del paso del tiempo.

Su utilidad está contrastada.
El río Oca tranquilo y cristalino por este lugar; rebelde y sin cauce fijo por tantos otros lugares.

Otra herencia desafortunada de la Concentración Parcelaria.
Cereal, pinos y Poza de la Sal al fondo.

El páramo corona la fotografía.
Sobrevive pese a todo.
¡Así es la vida!
..." ¡Dime! moral hospitalario:
¿Cúantos chiquillos,
como pardos ruiseñores,
anidaste en tus ramas
nominadas; después de trepar
por las crestas astilladas
de tus entrañas?

Y cuántos, ya mayores,
como si fueras árbol juradero, ... (ver texto completo)
salas de bureba gentilicio
Hasta los dispares de perdigón taladran la placa con el nombre de la calle.
Acacias y el viejo moral escoltan a la iglesia románica del pueblo.
Llegamos al pueblo por la carretera desde Llano de Bureba.
El adobe (material de construcción) poco noble nos recibe.
Barrio de El Castillo; dejamos la casa del cura y de los maestros a nuestra espalda para dirigirnos hasta la ermita.
De pequeños siempre subíamos a Poza acompañados de los padres a comprar.
En el libro de Jazmias de la iglesia de Hermosilla dice que este Moral fué plantado el 20 de febrero de 1845 por Mario de Remolino. ¿Conoceís en el pueblo, árboles de más de cien años? ¿Dónde?
No, ninguno.