Nunca digas adiós, es una palabra muy triste, porque amigos como nosotros nunca podrán despedirse.
61. Le aconsejaría que mirase más a la fama que a la hacienda; porque la buena mujer no alcanza la buena fama solamente con ser buena, sino con parecerlo; que mucho más dañan a las honras de las mujeres las desenvolturas y libertades públicas que las maldades secretas.