Cada buhonero alaba sus agujas. Da a entender que todos celebramos nuestras cosas, aunque no lo merezcan. Se dicen también los siguientes: Cada ollero alaba su puchero. Cada uno alaba sus agujetas. Cada pulpero alaba su queso.
El ruin buey holgando se descuerna. Dícese de los que se fatigan con poco trabajo.
El buey viejo arranca la gatuña del barbecho. Da a entender que no se deben despreciar ligeramente las cosas viejas, porque suelen ser muchas veces de grande provecho y mayor utilidad que las nuevas.
Cuando estes por llorar no lo hagas porque, Quien te conoce: rie, Quien te odia: disfruta, Pero quien te ama: sufre.
El buey que me acornó. en buen lugar me echó. Denota que lo que parece desgracia, suele ser origen de alguna fortuna.
Estrellas hay en el río, estrellas hay en el mar, pero estrellas como tus ojos son difíciles de encontrar.
Are mi buey por lo holgado, y el tuyo por lo alabado. Enseña que la tierra holgada da más, fruto que la que se siembra todos los años, aunque sea de mejor calidad.
Con la cabeza pensamos, con los pulmones respiramos, con los pies caminamos, pero con todo mi amor te digo "Te Amo"
A buey viejo no le cates majada, que él se la cata. Usase contra los que quieren dar consejos y advertencias a los experimentados. También se dice: Buey viejo no le cates abrigo.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan. Advierte lo que nos engaña el deseo, pues con poco fundamento persuade el logro de lo que apetecemos.
Habló el buey, y dijo mu. Se aplica a los necios acostumbrados a callar, y que cuando llegan a hablar es para decir algún disparate.
Eres la mezcla perfecta de belleza e inteligencia...
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara. Enseña y da a entender el desvelo y cuidado que ocasiona el carecer de los medios necesarios para algún fin.
El buey bravo, en tierra ajena se hace manso. Denota que en país ajeno se procede con más, templanza y moderación, por faltar el apoyo que se halla en la patria propia.
La noche entera es corta para soñar contigo, y todo el día es muy poco para estar pensando en ti.
El buey suelto, bien se lame. Denota lo apreciable que es la libertad.
Ni boda pobre ni mortuorio rico. Da a entender que al tiempo de celebrarse los casamientos, se procura ponderar los caudales más, de lo que son en realidad, y disminuirse cuando llega el caso de la muerte; y cuando se quiere decir que no se hacen las cosas grandes a poca costa, se usa de: No hacerse la boda de ahorros, sino de buenos ducados redondos, o de buenos bollos redondos.
El buey sin cencerro pierdese presto. Advierte el cuidado y diligencia que se debe poner en las cosas para que no se pierdan.
No hay boda sin doña Toda. Se dice de algunas señoras que se hallan en todas las fiestas, aunque sean de particulares.
Al buey maldito el pelo le reluce. Advierte que los malos deseos del contrario o enemigo regularmente salen vanos, y aun suelen resultar en provecho del sujeto contra quien se tienen.
La felicidad no es, en fin de cuentas, mas que cierto sutil equilibrio entre lo que uno es y lo que uno tiene.
Al buey viejo múdale el pesebre, y dejará el pellejo. Enseña que los hombres ancianos, mudando de clima y alimentos, exponen su salud y vida. Este refrán significa lo mismo que: Al viejo múdale el aire, y darte ha el pellejo.
A buey harón poco le presta el aguijón. Se aplica a la persona lerda o perezosa, que por mucho que la estimulen, nunca sale de su paso.
Al buey por el asta y al hombre por la palabra. Declara quedar el hombre tan atado por la palabra a cumplirla, como el buey uncido por el cuerno, para tirar o arar.