Es de esperar ahora que "los gamberros de turno" iconodastas del mobiliario ciudadano, y que no faltan en ninguna parte, respeten, interior y exteriormente, tan hermoso y necesario logro del pueblo. Que no suceda lo que acabo de ver en nuestra bella ciudad de Burgos: el puesto de información turística frente al puente de Malatos, con los cristales rotos, el ancla- monumento frente al Carmen, arrancada de cuajo (¿hierro para la venta?), y alguna bola de piedra de los muros del Arlanzón, arrancada ... (ver texto completo)