A la derecha, la vivienda de la antigua cantina: cuantas vasos de vino se bebieron y jotas se cantaron aquí. ¡Qué tiempos aquellos!
¿Será buena la cosecha de cereales del 2016?
Y... seguimos viendo pasar el tiempo.
Hasta la madre naturaleza parece aliarse en contra del cauce del río de Santa Casilda en el Puente Pequeño.
Hoces en estado de reposo esperando la siega de... ¡cualquier cosa!
De postal, amigos.
Ciruelos en flor: del blanco al rosa en armonía.
A buen entendedor...
A la derecha, véase una bonita placa de limitación de velocidad ¿cuántos conductores la respetan?
Aún con pocas ramas todavía puedo florecer y traer guindas.
Yo seguiré cogiendo peras o manzanas de la mano de mi dueño.
¿Dónde están los cangrejos autóctonos que tantas tardes pescábamos de niños con caña, retal o a mano?
Nunca pasará de moda a pesar del paso del tiempo.

Su utilidad está contrastada.
El río Oca tranquilo y cristalino por este lugar; rebelde y sin cauce fijo por tantos otros lugares.

Otra herencia desafortunada de la Concentración Parcelaria.
Cereal, pinos y Poza de la Sal al fondo.

El páramo corona la fotografía.