¡Quién pudiera beber cada día esta fresquísima agua!
Esta primavera... ¡volveremos!
Los montes Obarenes con la Mesa de Oña a la lejanía.
Robusto olivo en medio de la plaza.
Esta sí que es agua potable (incolora, inodora e insípida)
Preciosas flores adornado la calle del pueblo.
Panorámica tomada desde el alto de la iglesia. Viviendas dispares al fondo.
Todavía queda algún gato por el pueblo que pueda utilizarla ¿hasta cuándo?
Vista tomada desde el depósito de agua potable en el alto de Conejeras o antiguo y desguazado campo de tiro.
La ermita a la derecha de la calle. Lugar de reunión para las celebraciones litúrgicas a lo largo del año; sobre todo, en tiempo frío y de escasos feligreses.
Y en esta primavera volverán a poblar las escasa eras que aún quedan.
Siempre en guardia, siempre alerta vigilando el caserío de Hermosilla.
Calles silenciosa esperando la avanzada primavera para que los primeros jubilados vuelvan a su cerradas casas.
Y... por aquí nos vamos a Poza de la Sal o a Salas de Bureba.

Tú puedes elegir.
Me uno a vuestros deseos, para la más pronta recuperación de la salud de este buen vecino.