De tiros largos
Dícese del especial ornato y lujo en las personas o en las cosas.
El término tiro, recogido en el Diccionario de la Real Academia Española desde su primera edición (1739), explica, en una de sus acepciones: ‘en el coche, lo mismo que tirante: y así se dice también, ir a tiros largos‘. Esta expresión derivó en el habla popular y quedó registrada desde la edición de 1869 como una locución familiar que se aplica a «con vestido de gala, o con lujo y esmero».
Proviene de la doble acepción de tiro ‘el conjunto de caballerías que tiraban de un carruaje’ y ‘juego de tirantes o correas necesarias para uncir las bestias’. En España, antiguamente, solo el rey y la grandeza podían distanciar considerablemente en las carrozas el tiro delantero, para cuyo gobierno eran precisos unos correajes de mayor longitud que los del uso común, por lo que «ser o ir de tiros largos» era símbolo de una clase privilegiada y un referente de buena situación económica.
Dícese del especial ornato y lujo en las personas o en las cosas.
El término tiro, recogido en el Diccionario de la Real Academia Española desde su primera edición (1739), explica, en una de sus acepciones: ‘en el coche, lo mismo que tirante: y así se dice también, ir a tiros largos‘. Esta expresión derivó en el habla popular y quedó registrada desde la edición de 1869 como una locución familiar que se aplica a «con vestido de gala, o con lujo y esmero».
Proviene de la doble acepción de tiro ‘el conjunto de caballerías que tiraban de un carruaje’ y ‘juego de tirantes o correas necesarias para uncir las bestias’. En España, antiguamente, solo el rey y la grandeza podían distanciar considerablemente en las carrozas el tiro delantero, para cuyo gobierno eran precisos unos correajes de mayor longitud que los del uso común, por lo que «ser o ir de tiros largos» era símbolo de una clase privilegiada y un referente de buena situación económica.