LOS PAYACHATAS: EL PARINACOTA Y EL POMERAME
Versión de Luis Urzúa Urzúa:
El Parinacota y el Pomerame, que levantan sus cumbres a más
de 6.000 m de altura, guardan un tesoro incaico, esto es: las estatuas
de oro de los monarcas, que adornaban los nichos del Templo del Sol,
en el Cuzco; las de plata de las reinas, del Santuario de la Luna, y multitud
de otras riquezas.
El tesoro de los incas que se salvó del rescate de Atahualpa, está
escondido en su cumbre y cuando la montaña está escasa de nieve se
ve perfectamente la escalinata que fabricaron los siervos del inca para
sepultar las riquezas de su amo en el cono medio trucado del volcán.
Versión de Pedro Rosende Hevia:
Los Payachatas representan a una pareja de enamorados: un príncipe y
una princesa de dos tribus antagónicas que quisieron contraer matrimonio.
Para evitar esta unión fueron muertos, pero la naturaleza, en venganza de
aquello, sepultó a los dos pueblos formando dos lagos: el Chungará y el Cota-
Cotani. En el lugar donde fueron enterrados los príncipes se levantaron dos
hermosos volcanes: el Parinacota y el Pomerame.
Versión de Luis Urzúa Urzúa:
El Parinacota y el Pomerame, que levantan sus cumbres a más
de 6.000 m de altura, guardan un tesoro incaico, esto es: las estatuas
de oro de los monarcas, que adornaban los nichos del Templo del Sol,
en el Cuzco; las de plata de las reinas, del Santuario de la Luna, y multitud
de otras riquezas.
El tesoro de los incas que se salvó del rescate de Atahualpa, está
escondido en su cumbre y cuando la montaña está escasa de nieve se
ve perfectamente la escalinata que fabricaron los siervos del inca para
sepultar las riquezas de su amo en el cono medio trucado del volcán.
Versión de Pedro Rosende Hevia:
Los Payachatas representan a una pareja de enamorados: un príncipe y
una princesa de dos tribus antagónicas que quisieron contraer matrimonio.
Para evitar esta unión fueron muertos, pero la naturaleza, en venganza de
aquello, sepultó a los dos pueblos formando dos lagos: el Chungará y el Cota-
Cotani. En el lugar donde fueron enterrados los príncipes se levantaron dos
hermosos volcanes: el Parinacota y el Pomerame.