LA NUEZ DE ARRIBA: MUERTE DEL PRINCIPE DON JUAN...

MUERTE DEL PRINCIPE DON JUAN

- ¿Dónde vienes, Ricardina / tan temprano de mañana?
-Vengo de ver a mi amante / que está malito en la cama.
Malito está que se muere, / malito está _que no sana,
malito está que no llega / a las tres de la mañana.
Siete doctores le asisten / de los mejores de España
y aún falta por visitar / el cachimba de La Habana.
Con el veneno en el dedo / en la boca se lo echara:
-Tres horas te doy de vida, / -dos para estar en la cama,
y una pa arreglar tus cuentas / que la vida se te acaba.
Mira a ver, hijo querido; / mira a ver, hijo del alma,
si debes algún favor / a alguna mujer honrada.
-Le debo a la Ricardina / siete meses embarazada,
cinco mil duros le dejo; / qué suerte, sin ser casada.
-Dale más hijo querido, / dale más hijo del alma;
dale más, hijo querido / que la honra no se paga.
Estando en estas razones / Ricardina entró en la sala.
- ¿Dónde vienes Ricardina? / ¿Dónde vienes flor del alma?
-Vengo a pedir a Dios / y a la Virgen soberana
y a Jesús sacramentado / que te saquen de esa cama.
-De la cama sí saldré / mañana por la mañana:
Me sacarán entre cuatro / a la iglesia de Santa Ana.
Mañana si vas a misa / llevarás velito negro
y allí verás a mi cuerpo / entre cuatro candeleros.
Ricardina, Ricardina, / duquesa de Montalbán,
tanto como te quería, / ya no te vuelvo a ver más.
-Prenda de mi corazón, / solo no te dejaré;
si no me muero me mato, / sin ti no puedo vivir.
Aquí se acaba la historia / de estos dos enamorados
que por cariño y amor / fueron juntos enterrados.

Recogió Joaquín Díaz en Vigo de Sanabria. Cantó Andrea Morán. Son cantos de trabajo.