El oro es como las mujeres, que todos dicen mal de ellas y todos las desean.
¿Qué viene a ser esta vida, sino un breve camino para la muerte?.
El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida.
A nadie se le dio veneno en risa.
Viviendo todo falta, muriendo todo sobre.
A los que no la pueden gozar, pésales que haya hermosura.
Cuando la mujer aborrece lo que en algún tiempo le agradó, es mucho peor que si siempre lo hubiese aborrecido.