LA NUEZ DE ARRIBA: Vos no eras invitado; solamente el amigo de un amigo,...

No quisiera morirme sin volver a verte

Yo tenía un vestido blanco con ventanitas de broderie en el ruedo. Había luna y un patio y naranjada y se bailaba dos pasos largos y un pasito corto.

Las chicas nos reuníamos en el baño para contarnos cosas y reírnos de nervios.

Vos no eras invitado; solamente el amigo de un amigo, pero nadie te dijo que te fueras. Tenías una camisa bien planchada y los ojos más bellos de la noche.

Creí que te acercabas para sacar a bailar a la dueña de casa, pero era a mí.

Al principio casi no podía hablarte porque tenía que contar los pasos un-dos-tres un-dos-tres, después
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
la música hizo de maestra de danzas e intercambiamos nombres y teléfonos

La vida era tan nueva, era tan larga, era tan sin estrenar y dulce, era tantas preguntas, era tantas promesas y esperanzas, era una extraordinaria omnipotencia: un territorio de descubrimiento donde todo el tiempo era nuestro y moriríamos de viejos algún lejano día en un lejano año...