LA NUEZ DE ARRIBA: El vino lava nuestras inquietudes, enjuaga el alma...

Dios lo que más odia después del pecado es la tristeza, porque nos predispone al pecado

El tedio es una tristeza sin amor.

El vino lava nuestras inquietudes, enjuaga el alma hasta el fondo y asegura la curación de la tristeza.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La ausencia de la patria produce la tristeza más dulce del corazón.