LA NUEZ DE ARRIBA: El tedio es una tristeza sin amor.

Dios lo que más odia después del pecado es la tristeza, porque nos predispone al pecado

El tedio es una tristeza sin amor.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El vino lava nuestras inquietudes, enjuaga el alma hasta el fondo y asegura la curación de la tristeza.