La muerte es una mujer, cruel, misteriosa, poderosa.
Mis hermanos y yo, recogimos en el campo una avecilla, tenía un plumaje de fuerte color naranja y la cabeza negra, era bella, esa mañana temprano había pasado rauda por la cocina, pero horas después, mi hermano la descubrió entre los matorrales, estaba herida, dijeron que talvez unos muchachos traviesos le lanzaron piedras con hondilla.
El lugar en que mi abuelo guardaba la leña, se convirtió en nuestro hospital, llevamos toallas para hacerle una cama y agua para que bebiera, a fuerza de tanto ruego el abuelo le curó el ala. – este animal no va a vivir- dijo- porque no solamente tiene herida el ala, sino que trae otros golpes.
Mis hermanos y yo, recogimos en el campo una avecilla, tenía un plumaje de fuerte color naranja y la cabeza negra, era bella, esa mañana temprano había pasado rauda por la cocina, pero horas después, mi hermano la descubrió entre los matorrales, estaba herida, dijeron que talvez unos muchachos traviesos le lanzaron piedras con hondilla.
El lugar en que mi abuelo guardaba la leña, se convirtió en nuestro hospital, llevamos toallas para hacerle una cama y agua para que bebiera, a fuerza de tanto ruego el abuelo le curó el ala. – este animal no va a vivir- dijo- porque no solamente tiene herida el ala, sino que trae otros golpes.
Pero nosotros decididos a salvarle la vida, cuidamos de ella, le tratábamos de dar comida y agua, estábamos pendientes de sus movimientos. Aun así, al día siguiente murió, la encontramos tan tiesa y helada que parecía de alambre. Lloré mucho! Pero no tanto como el día en que la muerte repentinamente me arrebató un hijo.!
Qué dolorosa es la muerte! Cuánto daño es capaz de hacer!
Mujer, no te conviertas en muerte, si en tu vientre crece una flor deja que viva, tu vientre es vida no cementerio.
Qué dolorosa es la muerte! Cuánto daño es capaz de hacer!
Mujer, no te conviertas en muerte, si en tu vientre crece una flor deja que viva, tu vientre es vida no cementerio.