LA NUEZ DE ARRIBA: Déjalo, no le digas nada...

ESTE ARCHIPIÉLAGO DE NUBES

Hoy me he calzado los zapatos de la ausencia

y me han puesto en tu camino.

Siguiendo vengo este archipiélago de nubes

con nombres que gritan cuando reza la tarde...

... Tu nombre, amá, tu nombre.

Vengo a regalarte, unas lágrimas pertinaces

atrincheradas en la tristeza de tantos días

ya sin tí.

Acabo de cortar tres rosas, aún a medio abrir.

Si, ya se que no te gustaban las amarillas

pero son las únicas supervivientes de este temporal

de llanto y lluvia.

Este verano viene con el paso cambiado

pero mira, aquí no te alcanza la lluvia, ya ves

me siento aquí contigo, y hablo y hablo amá,

y tú, tan callada... No rezo, prefiero hablar contigo

y con Dios. Tengo tantas preguntas

Me cansa la rutina y, respeto este silencio.

será un soliloquio. Tú, quizás me contestes

en el lenguaje de las flores.

Esa manía que teníais la abuela Justa y tú

de hablar con ellas... como buenas vecinas.

Aquí estoy, amá, haciendo balance de bienes perdurables;

sentimientos y bondades... los otros no los recuerdo

ya ando con la amnesia selectiva; alguna neurona

que se me ha vuelto rapera... cosas, de la edad.

Ya cogí tu testigo, pero lo guardé

y no recuerdo donde.

Te vengo a dar los besos que quedaron en mis labios

sorprendidos, porque llegué cuando tú,

ya mirabas otros paisajes sin sombras, donde

reinan la luz... y el sol calienta tus sufridos huesos. La artrósis, amá.

Si te pregunto cómo estás...? me dirás lo de siempre; "mal hija,

me muero a chorro, pero el apetito no se me va"...

Y mi padre...?

Déjalo, no le digas nada

estará sesteando, o leyendo el periódico... Mañana

hablaré con él. Amá, tedejo aquí mi beso

en el granito donde tu nombre me dice

lo que tú has olvidado... Adiós amá, hasta mañana

que me traigan, estos mismos zapatos.

Gabriela