Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde (sir Francis Bacon 1561-1626. Filósofo y estadista británico).
Reflexión:
El hombre, es aquello que piensa. Sus acciones son el resultado de sus pensamientos y si es conocedor de la ley por la que su ser está regido, se da cuenta de que sus pensamientos tienen efectos sobre si mismo y sobre los demás. Cuando un pensamiento es persistente, ya sea positivo o negativo, influye directamente en el carácter y en las circunstancias, de manera que el hombre puede escoger sus pensamientos y de una forma indirecta, estará escogiendo las circunstancias de su vida. Los buenos pensamientos jamás pueden producir malos resultados y viceversa, de manera que el hombre sigue en la adversidad cuando cree que es una victima de las circunstancias.
Reflexión:
El hombre, es aquello que piensa. Sus acciones son el resultado de sus pensamientos y si es conocedor de la ley por la que su ser está regido, se da cuenta de que sus pensamientos tienen efectos sobre si mismo y sobre los demás. Cuando un pensamiento es persistente, ya sea positivo o negativo, influye directamente en el carácter y en las circunstancias, de manera que el hombre puede escoger sus pensamientos y de una forma indirecta, estará escogiendo las circunstancias de su vida. Los buenos pensamientos jamás pueden producir malos resultados y viceversa, de manera que el hombre sigue en la adversidad cuando cree que es una victima de las circunstancias.