Oh, insensatos afanes de los mortales! ¡Qué débiles son las razones que nos inducen a no levantar nuestro vuelo de la Tierra! (Dante Alighieri, 1265-1321. Poeta, escritor, filósofo y pensador politico italiano).
Reflexión:
Generalmente, los afanes de los mortales suelen estar relacionados con dos aspectos de sus vidas; el aspecto humano y el aspecto material. A pesar de ser dos aspectos temporales y perecederos, acaparan toda nuestra atención y nos impiden levantar el vuelo de la Tierra y fijarnos en otros aspectos más elevados relacionados con nuestra trascendencia. Resulta pues totalmente paradójico, que la parte interna del ser que es la más importante, además de ser indestructible y eterna, quede relegada a un segundo plano, o tal vez olvidada por completo, mientras que la parte superficial, externa y perecedera, como es el cuerpo y la materia que le rodea, sea preferente en nuestra vida, así como la causa de nuestros afanes. No es de extrañar, por lo tanto, que sean calificados de insensatos semejantes afanes, así como débiles son sus razones.
Reflexión:
Generalmente, los afanes de los mortales suelen estar relacionados con dos aspectos de sus vidas; el aspecto humano y el aspecto material. A pesar de ser dos aspectos temporales y perecederos, acaparan toda nuestra atención y nos impiden levantar el vuelo de la Tierra y fijarnos en otros aspectos más elevados relacionados con nuestra trascendencia. Resulta pues totalmente paradójico, que la parte interna del ser que es la más importante, además de ser indestructible y eterna, quede relegada a un segundo plano, o tal vez olvidada por completo, mientras que la parte superficial, externa y perecedera, como es el cuerpo y la materia que le rodea, sea preferente en nuestra vida, así como la causa de nuestros afanes. No es de extrañar, por lo tanto, que sean calificados de insensatos semejantes afanes, así como débiles son sus razones.