LA NUEZ DE ARRIBA: Yo siempre dije «papá»,...

PADRE

¡Qué difícil decir «padre»!
Suena antiguo,
a respeto viejo y temeroso,
a desván y polvo.
Es hablar en blanco y negro.

Yo prefiero el color
del mar bajo la espuma blanca,
del folio inmaculado,
de la tinta en el papel,
del marco dorado del caballo
–ahora es mío, ¿sabes?–;
y el caqui, y el azul,
y el gris. Todos muestran
con discreta opacidad
el sencillo buen hacer
que honra a un padre.

Padre también suena a Dios.
Y aunque sé que ahora
están juntos
y nunca han vivido
muy lejos,
a veces siento reparo
por decir dos veces «padre».

Yo siempre dije «papá»,
que es palabra familiar,
cómoda y sencilla,
con la que puedo lo mismo
obedecer o negar,
discutir, acariciar,
ordenar e incluso herir
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Pero hoy...
Hoy «papá» se queda corto.
Hoy digo «padre»
y a los dos les llamo.
Hoy sólo «padre»
sonará en mis labios.

I. PADRE