Por todo ello decimos que la amistad y el amor tienen características similares. La manera de pensar, la manera de ver las cosas, las creencias, las aficiones, etc. Por esta afinidad es por la que se crea un vínculo de amistad. De lo contrario, solo sería un conocido. No pasaría de ahí.
Ya hemos dicho que con la amistad se crean potentes lazos. La confianza en la otra persona es total. La afinidad es tal que se desea estar cerca de esa persona el mayor tiempo posible. Se comparten grandes momentos. Y también aquellos difíciles. La relación entre ambos se va afianzando con el paso del tiempo, a medida que ambos se van conociendo. Existe también admiración, la cual va creciendo poco a poco. Todo ello implica una estrecha amistad que puede llegar a confundir. O no. Porque es perfectamente posible que tras tanta relación y afinidad, surja un verdadero amor por la otra persona. Es en esos casos cuando vemos que la amistad y el amor pueden comenzar a caminar de forma paralela.