Yo quiero habitar la zona
naciente de tu mirada,
donde la luz se corona
de una aureola dorada.
Por presenciar el destello
de tu mirar inocente,
quisiera habitar su bello
resplandor eternamente.
naciente de tu mirada,
donde la luz se corona
de una aureola dorada.
Por presenciar el destello
de tu mirar inocente,
quisiera habitar su bello
resplandor eternamente.
Sobre el iris almendrado,
que irradia magia y dulzura,
duerme el color derramado
de la mañana más pura.
En el centro prodigioso,
tal un trocito de sueño,
tu pupila es un frondoso
remanso, dulce y risueño
que irradia magia y dulzura,
duerme el color derramado
de la mañana más pura.
En el centro prodigioso,
tal un trocito de sueño,
tu pupila es un frondoso
remanso, dulce y risueño