LA NUEZ DE ARRIBA: Sobre el iris almendrado,...

Yo quiero habitar la zona

naciente de tu mirada,

donde la luz se corona

de una aureola dorada.

Por presenciar el destello

de tu mirar inocente,

quisiera habitar su bello

resplandor eternamente.

Sobre el iris almendrado,

que irradia magia y dulzura,

duerme el color derramado

de la mañana más pura.

En el centro prodigioso,

tal un trocito de sueño,

tu pupila es un frondoso

remanso, dulce y risueño