LA NUEZ DE ARRIBA: Sobre las extensiones solitarias...

La luz del primer astro incandescente

incendió la nocturna celosía

que el arrebol más cárdeno ceñía

en la hermosa corona de su frente.

Sobre las extensiones solitarias

cayó la oscura noche silenciosa

y el cielo se llenó de luminarias.

La luna floreció como una rosa.

Y una tierna y dulcísima emoción

se adueñó de mi humilde corazón.