LA NUEZ DE ARRIBA: Otrora, mi certeza...

Otrora, mi certeza
era hecha de convicción
sin inseguridades, ni miedos
firme como el concreto,
hoy, esa misma certeza
se transformó en duda...

Aburrida como el barro
mi vida de charcos
tornó mi piso movedizo
terreno infértil, encharcado
en el pecho, una única certeza...
un corazón solitario, pero que te ama!