LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Panorámica desde los Castillejos
Foto enviada por Victoria Serna,

Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
«Estaba justamente pensando en ir a verte».
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?
Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarme en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?
Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?
Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
«Estaba justamente pensando en ir a verte».
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?
Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?
Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?
Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?
Cuando salgo a la calle silbando alegremente
—el pitillo en los labios, el alma disponible—
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican la alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que se siente?
Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro —sé que todo es fiado—,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así la muerte,
¿no es la felicidad lo que trasciende?
Gabriel Celaya

MOMENTOS FELICES

Cuando llueve y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego, ... (ver texto completo)
Cuando salgo a la calle silbando alegremente
—el pitillo en los labios, el alma disponible—
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican la alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que se siente?
Gabriel Celaya

MOMENTOS FELICES

Cuando llueve y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego, ... (ver texto completo)
bUEN DIA Y FINDE, vICTORIA, YA ME VOY PONIENDO LAS PILAS, ESTOY ENCANTADA, hoy de mercadillo, con un monton de amigos, y luego el cafetito, besitos
Buenas tardes Berta.
Me alegro mucho de leerte, y ver que estas bien,
Feliz tarde
Un besinnnnnnnnnnnnnnnnn
bUEN DIA Y FINDE, vICTORIA, YA ME VOY PONIENDO LAS PILAS, ESTOY ENCANTADA, hoy de mercadillo, con un monton de amigos, y luego el cafetito, besitos
DEBERES HECHOS. Traer los deberes hechos =estar un cargo público a la altura que se le exige, probablemente tras una desafortunada intervención anterior. Ej: En el Pleno de la semana pasada, todos abuchearon al alcalde, pero ayer se trajo los deberes hechos y convenció a todos los concejales.
ARRASTRE. Dejarlo / tenerlo para el arrastre (C) =estropearlo por completo. Ha conducido el coche dos meses y lo ha dejado para el arrastre.
ARRASTRE. Estar molid@ / hech@ polvo / para el arrastre =estar cansadísim@. Ej: Estoy para el arrastre. He estado todo el día con la mudanza del piso.
ARPÍA. ser una arpía * (F). =ser una mujer con muy mal genio. Ej: La profesora de Francés es una arpía. Trata a sus alumnos fatal y no aprueba nadie en sus clases.
ARRASTRE. Dejarlo / tenerlo para el arrastre (C) =estropearlo por completo. Ha conducido el coche dos meses y lo ha dejado para el arrastre.
Bailar contigo es como estar en el cielo, pero eso es fácil teniendo en los brazos a un angel. (Anónimo)
ARPÍA. ser una arpía * (F). =ser una mujer con muy mal genio. Ej: La profesora de Francés es una arpía. Trata a sus alumnos fatal y no aprueba nadie en sus clases.
Bailar contigo es como estar en el cielo, pero eso es fácil teniendo en los brazos a un angel. (Anónimo)
Amor mío aquí estoy, voy ha morir por tí, retomemos nuestra historia, la que un día, no debió de llegar a su fin. (Anónimo)