XXII
Oh hermano mío, anhela mi corazón aquel verdadero Gurú
que llena la copa del amor auténtico;
bebe de ella y luego me la ofrece.
Es Él quien aparta el velo de mis ojos
y me permite la verdadera visión de Brahman;
Es Él quien revela los mundos que en Su Ser existen,
y me conduce al deleite de la divina armonía;
Es Él quien muestra que uno son el placer y el dolor;
Es Él quien impregna de amor toda palabra.
Dice Kabir:
“Ciertamente nada ha de temer quien,
conducido por ese Gurú, llegue al refugio protector.”
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