La luna es dueña de la noche, el sol, del día, y tú en mi corazón mandarás toda la vida. De noche brilla la luna, y de día brilla el sol, pero tus ojos bonitos, alumbran mi corazón.
Ansío que llegue la noche para verte brillar más que las estrellas. La luna es dueña de la noche, el sol, del día, y tú en mi corazón mandarás toda la vida.
Yo necesito tres cosas: el sol para el día, la luna para la noche, y a ti para toda la vida. Ansío que llegue la noche para verte brillar más que las estrellas.
Esta noche he estado soñando que al despertar esta mañana, te estaría abrazando a tí en vez de mí a almohada.
Cambiaría el cielo y las estrellas por un beso de tus labios. ¿Seguro que no eres astronauta? Porque me tienes entre la luna y las estrellas.
Las estrellas están enojadas con Dios, porque no las hicieron tan bonitas como a vos. Tus padres deben ser unos ladrones; robaron dos estrellas del cielo para ponerlas en tus ojos.
Las estrellas se esconden cuando tú pasas, porque temen que brilles más que ellas. Las estrellas están enojadas con Dios, porque no las hicieron tan bonitas como a vos.
Ojalá la mitad de las estrellas del cielo brillaran tanto como tus ojos. ¡En el Firmamento están celosas las estrellas, porque en la tierra tu eres la más bella!
Al verte pasar cualquiera pensaría que del cielo se están cayendo las estrellas. Ojalá la mitad de las estrellas del cielo brillaran tanto como tus ojos.