LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Yo este verano
Foto enviada por Victoria Serna,

Hola Eugenio jaajajja, por Galicia, se las quedaron,
Aqui sera por sol jaajaj estaba lloviendo y salia el sol
Ahora me ire a descansar un ratito,,,, del ordenadorrrrrrrrrr
Feliz noche
Un abrazooooooooooooooooo
Buenas noches Victoria
espero que tubieras un buen dia y que tengas una buena noche de miercoles
un abrazo para ti y para todo el foro de La Nuez
VICTORIA, muy bonito e interesante todo lo que escribes. He pasado un en rato leyendo, gracias.
Un abrazo, y saludos a todos/as.
Es tan importante la educación y las buenas costumbres que sería un regalo divino que nuestros hijos pudieran vivir consecuentemente en una sociedad rica en cultura e inteligencia, y llevada hacia los elevados horizontes de la vida.
Los rebeldes de la sociedad o esnobistas modernos cuando son ignorantes, incultos y malintencionados, descalifican y enjuician a quienes desarrollan una vida tradicional en costumbres bellas y orientadas hacia un bien común en amor, esperanza y respeto hacia el resto de personas.
Es importante dejarse guiar de convicciones propias, ajeno a versiones, comentarios e, incluso, manipulaciones de otras personas, por ignorancia o pretender ser importantes ante los demás.
La religión, actualmente muy maltratada y desprestigiada, no tiene consistencia para aquellos que no se basan en razonamientos propios y siguen tendencias y versiones de otros. En cambio, sí tiene su fuerza, garantía y valor para quienes sienten confianza en ella y una inclinación a la fe y esperanza en el amor.
La aproximación a la espiritualidad y religiosidad del hombre podría ser indicios de posibles cambios y transformaciones en según qué tipo de personas, propias de actuales carencias de visión en la vida, aunque tampoco deben ser imprescindibles para que exista la integridad y dignidad personal, alejada en estos momentos de la trascendencia del ser humano.
El esfuerzo es de todos y cada uno de las personas que vivimos en esta sociedad. Y si aquellos que nos inducen a las carencias de una educación social, personal y familiar les diéramos la espalda, haríamos un bloque común contra la desidia, la necedad y malicia humanas.
¿No sería mejor convivir en armonía que estar permanentemente pendientes de ciertas agresiones por carencias de formación, o represiones por miedo a una comunicación normal?
Es tan hermosa y necesaria la disposición y generosidad humanas, que debemos ser conscientes del esfuerzo que debemos hacer para que la hostilidad, indiferencia e ignorancia no se apoderen de una sociedad ya de por sí contaminada con la precaria educación y por la ineficaz visión cultural e intelectual, la que eleva el razonamiento del ser humano y le permite ser consciente de la visión más real de la historia humana, dándole posibilidades de compartir y ampliar su mundo interior como el del conocimiento ... (ver texto completo)
La desesperación en estos momentos por la desconfiada, malintencionada e ineficaz coexistencia humana deja entrever que la versión educativa presente no es la apropiada sino, más bien, defectuosa en conceptos, acciones y en formas.
Los buenos hábitos no deben desaparecer nunca, porque generamos vacíos y expectativas ficticias, ya que, incluso los adultos sin referencias son personas perdidas y confusas.
En estos momentos que se ha inducido a que todo es válido, nos aproxima más a una libertad falsa de los niños y adolescentes que a un aprendizaje acerca de los buenos modales en una educación y formación personal.
Ante las circunstancias que vive la sociedad actual, lejos de una convivencia humana sencilla y respetuosa, cabe la reflexión: ¿qué ha modificado las costumbres de respeto y educación de nuestros padres y antepasados?
Antes existía una comunicación más abierta, más sutil y delicada, aunque hubiera personas maleducadas y groseras, pero la tendencia de la sociedad era sobre unas costumbres más cercanas y de un respeto por los mayores, teniendo unos modos más correctos.
Ante las circunstancias que vive la sociedad actual, lejos de una convivencia humana sencilla y respetuosa, cabe la reflexión: ¿qué ha modificado las costumbres de respeto y educación de nuestros padres y antepasados?