Ante las circunstancias que vive la sociedad actual, lejos de una convivencia humana sencilla y respetuosa, cabe la reflexión: ¿qué ha modificado las costumbres de respeto y educación de nuestros padres y antepasados?
Antes existía una comunicación más abierta, más sutil y delicada, aunque hubiera personas maleducadas y groseras, pero la tendencia de la sociedad era sobre unas costumbres más cercanas y de un respeto por los mayores, teniendo unos modos más correctos.